'Dime quién soy' es más que una biografía de un antepasado desconocido. Son retazos de la historia contemporánea vividos por una mujer víctima de su ideología, demasiado liberal para su época. Dedicó su cuerpo y alma a luchar contra la injusticia y por sus ideales comunistas y democráticos. Sacrificó su amor por su hijo y huyó de un matrimonio infeliz. Fue fiel a sus ideales, mas infiel a sus amores carnales.
Su belleza física e intelecto fueron sus armas.
'Dime quién soy' nos descubre pequeñas historias cotidianas que nos permiten vivir una época de dificultades económicas, sociales y de gran dureza psicológica. Bajo su apariencia frágil, Amelia Garayoa, desarrolló una fortaleza de espíritu y mental que le valieron para sobrevivir a numerosas palizas propinadas por defender sus ideas comunistas.
Las cicatrices en su piel no minaron sus principios y tampoco disminuyeron su pasión por un ideal de fututo democrático, más justo e igualitario. Los años y duras experiencias envejecieron su rostro y cuerpo, pero su psiquis se mantuvo inquieta, activa y esperanzada. Solo al alcanzar su centenario comenzó a lamentar pérdidas de memoria, que palió con la contratación de un joven periodista, rebelde -como ella- apasionado de su trabajo -como lo ejerció siempre ella- independiente -como demostró ser Amelia toda su vida- crítico con el poder.... ¡muchos detalles de la personalidad en común!
Tantas coincidencias no podían más que deberse a los lazos de la genética. Ella, su bisabuela desconocida, marcó más su vida de lo que el joven escritor, periodista e investigador, jamás pudo imaginar.
Julia Navarro describe con minuciosidad brillante secuencias vividas por la protagonista, Amelia. El lector consigue visualizar las escenas, como si se tratara de una película.
El drama y el dolor alcanza a herir la sensibilidad de quien, desde lejos, imagina el pasado de esta mujer frágil en su piel, pero de inquebrantable espíritu.
Se podía prejuzgar a la protagonista y calificarla de superficial, caprichosa y egoísta en un primer golpe de vista. No obstante, conforme le vamos conociendo, descubrimos una personalidad muy diferente. Lejos de ser egocéntrica y vanidosa es solidaria con todo lo que le rodea. Superficial es tan solo su extremada y exagerada belleza y es delicadamente caprichosa por cuanto podemos a atrevernos a sentenciar su amor y pasión por su familia y hombres por quienes sacrificó su vida.
