jueves, 13 de junio de 2013

Persépolis

Desde la mirada de una niña, Marjane, recorremos la historia de la discriminación de la mujer. Fijamos la vista en Irán, en el régimen del sha y sus abusos de poder en la década de los 70 y lo vivimos intensamente en el seno de una familia occidentalizada. El terror de la muerte y las represiones injustas, ideológicas o políticas se suavizan con el modo de contar la historia. Es un tebeo hecho película, o de animación. Este aspecto original subió a ´Persépolis´al pódium del Festival de Cannes en 2007. Se hizo con el Premio del jurado. Se quedó con la ilusión de la Palma de Oro, fue candidata a los Óscar a la mejor película animada (2007) y candidata a los Globos de oro a la mejor película en lengua no inglesa (2008) y en la misma categoría en los Bafta (2009). 
La sencillez y el realismo de la producción contrastan con el reparto exquisito de los protagonistas: Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni, Danielle Darrieux y Simon Abkarian, quienes dan vida a este film francés basado en la novela gráfica de Marjane Satrapi y dirigido por Vincent Paronnaud.  
La dulzura de Marjane se torna amarga con la represión, la guerra y fuerza a la niña iraní a la rebeldía, a la incomprensión y finalmente al exilio a París. Huye de un país tirano, donde las mujeres son objetos tapados con velos, quedan relegadas al ámbito privado, son discriminadas de la esfera pública y son tratadas por los hombres como un ser de inferior categoría. 
El fundamentalismo impera en la mente del hombre y lo transforma en un ´animal´cruel, tirano y esclavista. "A las mujeres como tú me las follo contra la pared" le dice uno de ellos a la madre de Marjane, a quien recrimina por no llevar el velo bien puesto y puede verse el color de sus cabellos. Es una anécdota más en esta conmovedora historia, trágica que mueve la conciencia en cada instante de sus noventa minutos.
En este contexto cabe un esbozo a la sonrisa. La inocencia del primer amor, de las primeras fiestas, de las gamberradas y la pasión por la lucha de un mundo mejor, más igualitario nos alivia de este relato turbador. 

´Persépolis´ emociona, ante todo y sobre todo, es una proclama a la igualdad y a los derechos humanos, con pizcas de feminismo. Es tierna, como la niña Marjane y didáctica como un tebeo.