La cultura sufre los recortes de la Administración y pese a ello, seguirá siendo rentable. La cultura, entendida como las industrias que la promueven y viven de ella, no tendrá problemas de liquidez. en los próximos 4 años será solvente y dará sus frutos: crearán más de 40.000 empleos, concretamente 42.000, según el último informe de la fundación Ideas. El auge de estas industrias se debe, entre otros factores, a la riqueza del patrimonio histórico-cultural. España ocupa el puesto número 2 en la lista de países con lugares declarados patrimonio cultural de la humanidad (UNESCO, 2011), con 42, un ranking donde sobresale Italia que ocupa el número 1, con 46. El sector ocupa cada vez más un lugar estratégico en la economía española, pues las ICC (Industrias culturales) en España contribuyen en un 5,2% del PIB y el 4% de empleo. Se trata de unas cifras cuantitavas considerables y que han ido en aumento desde el año 2009, sin embargo es por su detalle cualitativo por el que merece una mención en un estudio de la Comisión Europea. Esta institución ha destacado el papel de las ICC en la generación de empleos de calidad con más de 6,4 millones de personas en el conjunto de la UE en 2009, el 3% del empleo total. Por su parte, El Ministerio de Educación destaca que la actividad de este sector en España supone más de 41.000 millones de euros (un 4% del valor añadido total) y más de 625.000 empleos (un 3,1% del empleo total) en 2009 y destaca su gran dinamismo en la última década, que lo ha convertido en un sector estratégico por su capacidad dinamizadora de la actividad económica y el empleo.
Evolución en una década
Entre los años 2000 y 2009 la actividad del sector de las ICC en España se ha incrementado un 47%, el empleo un 35% y las empresas un 36%. Más allá de su contribución directa al PIB y al empleo, las ICC también son importantes impulsoras de la innovación económica y social en otros muchos sectores, tales como la industria manufacturera, el turismo, la educación o la investigación.
Evolución en una década
Entre los años 2000 y 2009 la actividad del sector de las ICC en España se ha incrementado un 47%, el empleo un 35% y las empresas un 36%. Más allá de su contribución directa al PIB y al empleo, las ICC también son importantes impulsoras de la innovación económica y social en otros muchos sectores, tales como la industria manufacturera, el turismo, la educación o la investigación.
La fundación Ideas estima un efecto indirecto: en términos de PIB alcanzarían los 10.000 millones de euros y generarían más de 180.000 empleos en actividades vinculadas con el sector.En los próximos años calculan que las ICC generarán 42.000 nuevos puestos de trabajo "en un escenario de cambio de modelo productivo, frente a una pérdida de en torno a 60.000 puestos de trabajo que se produciría en un escenario de recortes presupuestarios, como el que parece aventurar el Gobierno del PP".
En la actualidad la fuerte dependencia económica de las ICC de la inversión pública es un handicap que debe superarse con la ayuda de la intermediación financiera como Bussines angels, Venture capital y Innovation vouchers. Las líneas ICO y la participación privada son alternativas necesarias en esta coyuntura de crisis económica, que no creativa.