La revolución del pensamiento se inició en la costa asiática de la Grecia, a principios del siglo VI AC. Era una época de conquistas (Guerras Médicas), tiempo de cosechas económicas que favorecieron la aparición de experiencias políticas, religiosas, filosóficas y artísticas. Desembocaron en dos grandes corrientes del pensamiento: una, en la ciudad de Elea, con las aportaciones de Jenófanes y Parménides; la otra en la ciudad de Cretona, en torno a la figura de Pitágoras. El embrión del pensamiento occidental se formó entre el 600 y el 475 AC gracias a los pensadores jónicos, eleáticos y pitagóricos.
Las batallas les trajeron nuevos gobiernos en Atenas, como el de Pericles. Impuso su economía, sus productos, su arte y sus costumbres. La paz y prosperidad económica ayudaron en la convivencias de genios de la talla de Sócrates, Platón, Aristóteles, Anaxágoras, Hipócrates, Eudoxo y los sofistas, entre los cuales es necesario citar a Gorgias y Protágoras, que convirtieron esa época en una de las de mayor esplendor de la historia del pensamiento.
Y creyendo la teoría de "la unión hace la fuerza" Alejandro Magno, rey de Macedonia, a mediados del siglo IV AC, pretendió unificar definitivamente todas las ciudades- estado griegas e inició una fuerte ofensiva encaminada a obtener el dominio absoluto de Grecia. El tesón, la ambición y quizás también la ilusión fueron sus principales motivadores para la consecución del gran imperio.
La Grecia antigua era admirable, orgullosa y grande, líder del pensamiento y referente mundial. También diversa y variada en su pensamiento: Atenas, de orientación filosófica se caracterizaba por la aparición de diversas escuelas centradas en la reflexión ética y Alejandría, con una orientación científica; se convirtió en el mayor centro científico de la Antigüedad.
La filosofía es la creación exclusiva de Grecia. Todo se inició con la elaboración de una serie de ideas, sin apenas relación alguna entre sí, cuyo último fundamento lo constituyó la razón. Después vino una época dorada, en la que pensadores del calibre de Sócrates, Platón y Aristóteles, partiendo de las ideas aportadas por los primeros pensadores y de otras propias pretendieron dar respuesta a las inquietudes de la época mediante la elaboración de un sistema filosófico con diferentes ámbitos perfectamente estructurados.
El brillo intelectual de los Griegos fue tan notable que cabe hablar de una línea divisoria en la historia de la humanidad, eran grandes conocedores del conocimiento y comportamiento humano, había grandes psicólogos, grandes filósofos, grandes matemáticos. Es decir, todas esas ciencias que sólo se podían alcanzar desde la razón pura: las matemáticas y la física, por ejemplo, como lo corroboraría Kant en el siglo XVIII.
Si los antepasados se pudieran reencarnar en los ciudadanos de hoy verían una Grecia muy distinta. Su protagonismo mundial no es para elogiar, si bien es ciero que siguen construyendo la historia de la humanidad, pero la de la pobreza, la tensión, las miserias, tristezas.... tragedia griega, como las que contaban Sófocles o Eurípides. Sin duda ésta, la real, la del siglo XXI es más similar a la que retrataba Eurípides con personajes, cuyo comportamiento es el de seres humanos, asediados en muchos casos por la locura, la perversidad o un deseo de venganza que pueden parecer monstruosos. Un adelantado o visionario de la Grecia de hoy. Su tragedia no es teatro, más bien novela histórica, cuyas páginas siguen llenando los sucesivos hechos: 8 huelgas generales en el 2010 contra la reducción paulatina del sector público y los recortes en sueldos y pensiones de hasta el 25% que han sufrido en los últimos 10 meses de esa anualidad, un déficit púbico que la oficina estadística de la UE -Eurostat sitúa en el 10,5%, la deuda pública alcanza el 142,8%.
Y llegan sus consecuencias: el Gobierno heleno anuncia el despido de 20.000 trabajadores de 15 empresas con capital público. El horror se apodera del pueblo otrora conquistador y reunidos, 125.000 griegos se manifiestan en la capital . Es la sexta huelga general de este año que aún no ha cerrado este capítulo de la crisis del viejo imperio, genial librepensador y cuna de la ciencia.
